El sector de los activos digitales continúa su proceso de maduración y expansión global, mostrando movimientos significativos tanto en la infraestructura de cara al cliente minorista como en la reestructuración industrial de la minería. En un contexto marcado por la volatilidad del precio del Bitcoin, que recientemente descendió por debajo de la cota de los 69.000 dólares mientras el Congreso de EE. UU. trabaja en la legislación de estructura de mercado, las grandes entidades financieras y tecnológicas están redefiniendo sus estrategias.
La ofensiva europea de Revolut
En el ámbito de las plataformas de intercambio, el neobanco londinense Revolut ha dado un golpe sobre la mesa al anunciar la extensión de su plataforma de trading especializada, Revolut X, a toda la Unión Europea. Tras un debut exitoso en el Reino Unido el pasado mes de mayo, la compañía busca consolidarse como el referente para el inversor sofisticado en el continente.
Esta expansión permite ahora a usuarios de 30 países europeos acceder a una oferta que supera las funciones básicas de compraventa integradas en la aplicación bancaria original. Con una base de más de 40 millones de clientes a nivel global, la fintech ha diseñado una aplicación independiente que ofrece más de 200 tokens y, crucialmente, unas tarifas sumamente competitivas: cero comisiones para el creador de mercado (maker) y un ajustado 0,09 % para el tomador (taker).
Leonid Bashlykov, director de producto de la firma, ha destacado la acogida positiva por parte de los operadores experimentados, quienes valoran la integración fluida con el ecosistema bancario de Revolut. La ambición es clara: convertirse en un refugio seguro que priorice el cumplimiento normativo en una industria a menudo escrutada por los reguladores. A este movimiento se suma la intención, revelada recientemente, de emitir su propia moneda estable (stablecoin), lo que subraya su apuesta a largo plazo por el ecosistema criptográfico.
La convergencia entre minería de Bitcoin e Inteligencia Artificial
Mientras en Europa se facilita el acceso al mercado, en Estados Unidos la atención de los inversores institucionales se desplaza hacia la infraestructura física que sostiene la red. Morgan Stanley ha iniciado la cobertura de varios mineros de Bitcoin, pero con un enfoque novedoso: su potencial para reconvertirse y dar servicio al voraz apetito energético de la Inteligencia Artificial.
En una nota dirigida a inversores, los analistas del banco de inversión han identificado un “cuello de botella” crítico en el suministro eléctrico que podría extenderse entre 2025 y 2028. Sus proyecciones estiman una escasez de energía de hasta 49 gigavatios (GW), impulsada por la demanda de los hiperescaladores y el cómputo de IA. Incluso si los desarrolladores de centros de datos asegurasen todo el acceso a la energía que poseen actualmente las compañías de Bitcoin en EE. UU. y Europa, el déficit persistiría.
Este escenario ha provocado una revalorización inmediata en bolsa para empresas como Cipher Mining y TeraWulf, que se desmarcaron de la caída generalizada del mercado cripto tras recibir una calificación de “sobreponderar” por parte de la entidad financiera. Según el análisis liderado por Stephen Bryd, existe una valoración cada vez más atractiva en aquellas firmas capaces de pivotar del minado de criptomonedas hacia los centros de datos.
Ganadores y rezagados en la carrera energética
La tesis de Morgan Stanley es clara: hay una escasez sistémica de suministro relacionado con el cómputo de IA. En este nuevo paradigma, TeraWulf destaca por su historial probado en la construcción de infraestructura energética y su capacidad para ejecutar transacciones de conversión hacia centros de datos. La firma ha fijado un precio objetivo de 37 para TeraWulf y 38 para Cipher Mining, lo que implica un potencial alcista superior al 160 % y 170 % respectivamente desde sus niveles actuales.
Por el contrario, no todos los actores del sector gozan del mismo optimismo. MARA (Marathon Digital) recibió una calificación de “infraponderar”. Los analistas señalan que su enfoque híbrido, que mantiene una fuerte exposición a la tenencia de Bitcoin y a su precio mediante la emisión de notas convertibles, limita su potencial de crecimiento en el sector de los centros de datos. A diferencia de sus competidores, el historial de MARA en el alojamiento de centros de datos se considera “bastante limitado”, lo que la deja en una posición menos favorable ante la inminente demanda de infraestructura para inteligencia artificial.