El miércoles, la criptomoneda reina lograba tocar un máximo de las últimas 11 semanas. Los inversores parecían dispuestos a asumir riesgos, impulsados en buena medida por la esperanza de que se consolidara una paz duradera en Irán. Sin embargo, la alegría en los mercados rara vez dura para siempre. Tal y como recoge el análisis de Omkar Godbole, a primera hora del jueves las renovadas tensiones en Oriente Medio volvieron a pasar factura a los índices generales y al ecosistema de los activos digitales.
Durante esa jornada, el bitcoin llegó a registrar una caída inicial del 1,3%, situándose en los 77.974 dólares. El arrastre fue evidente en otras grandes redes: Ethereum cedió un 3,1% y XRP perdió un 2,1%. Las acciones vinculadas al sector tampoco lograron esquivar el golpe en esas operaciones matutinas. MicroStrategy, el mayor tenedor corporativo de bitcoin, vio caer sus títulos un 0,6%, mientras que la plataforma Robinhood perdía un 2,3% y el exchange Coinbase se dejaba un 2,6%.
Un viernes de recuperación con la mirada puesta en los inversores
Después de la dura caída que llevó al precio a coquetear peligrosamente con la barrera de los 60.000 dólares, el mercado amanece este viernes teñido de verde. Estamos ante lo que parece un clásico rebote por sobreventa que ha permitido al bitcoin reconquistar la cota de los 65.000 dólares. Ciertos movimientos detectados en el ETF de BlackRock apuntan a que varios tenedores a largo plazo han terminado vendiendo a pérdidas. Esta capitulación suele interpretarse a menudo como el último suspiro de un ciclo bajista. El clima general ha mejorado bastante; el índice CoinDesk 20 ha sumado cerca de un 9% desde la medianoche y tokens como SOL, ETH y XRP empiezan a recuperar el equilibrio.
A pesar de este respiro, las opciones de venta sobre bitcoin siguen estando muy solicitadas. Hay miedo en el ambiente, y los motivos son evidentes. El reciente desplome ha dejado a un buen número de tenedores y tesorerías institucionales con sus cuentas en números rojos. Muchos de ellos podrían verse empujados a vender sus posiciones, convirtiéndose en un obstáculo que limitaría cualquier subida. La confianza en este mercado se reconstruye muy poco a poco después de una sacudida brusca, por lo que las recuperaciones demasiado rápidas siempre hay que mirarlas con lupa.
La sombra de la geopolítica y el calendario político
Los riesgos macroeconómicos se han relajado algo, pero ni mucho menos han desaparecido del mapa. El presidente Donald Trump firmó el martes un proyecto de ley de financiación para evitar el cierre del gobierno. El problema es que los fondos destinados al Departamento de Seguridad Nacional se agotarán en apenas ocho días, dejándonos a las puertas de un posible nuevo drama político de cara al 14 de febrero.
Por otro lado, los precios del petróleo se mantienen fuertes a ambos lados del Atlántico ante el temor de que la tensión entre Estados Unidos e Irán vaya a más. Un repunte repentino del crudo podría echar más leña al fuego de la inflación global. Si eso ocurre, los inversores huirán despavoridos hacia activos refugio tradicionales, castigando nuevamente a opciones de riesgo como las criptomonedas.
Agenda clave para los próximos días
Para quienes vigilan el pulso del mercado, el 6 de febrero viene cargado de citas importantes. En el terreno macroeconómico, Canadá publicará su tasa de desempleo de enero, que venía de un 6,8%, y el índice PMI Ivey. Al sur de la frontera, en Estados Unidos, conoceremos el dato preliminar de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan para febrero, además de sus expectativas de inflación.
El apartado puramente cripto también tendrá movimiento ese mismo día. Stellar celebrará un seminario web en X sobre su previsión para 2025, y Chainlink organizará una sesión centrada en el desarrollo de su entorno de ejecución. Además, habrá importantes inyecciones de liquidez en el mercado por el desbloqueo de tokens. Hyperliquid liberará casi un 3% de su suministro circulante, valorado en más de 287 millones de dólares, y Berachain hará lo propio con el 41,7% de su oferta, equivalente a unos 26,8 millones. Finalmente, está previsto que el token MOVA aterrice en las pizarras de exchanges como KuCoin, MEXC, BingX y LBank.